Sólo el objetivo puede saciar la sed de belleza de quienes, habiendo nacido artistas, no gozaron del vagar necesario para ejercitar metódicamente y dominar el pincel y la paleta.
Prólogo de la "Fotografía de los Colores" de Ramón y Cajal
Sólo el objetivo puede saciar la sed de belleza de quienes, habiendo nacido artistas, no gozaron del vagar necesario para ejercitar metódicamente y dominar el pincel y la paleta.
Prólogo de la "Fotografía de los Colores" de Ramón y Cajal